Empezar el día con una bebida, salir para encontrar un problema, problemas para atormentar el día. Y entonces llegan tormentos con forma de personas, personas que van y vienen con el viento y a veces creo que no hay tiempo para esperar esas reflexiones que no llegan a tiempo.
Palabras con ganas de ser gritadas, poemas que sueñan con ser recitados, canciones que quieren ser dedicadas y letras a punto de ser talladas. Cada una quieren salir de tu boca.
Manos por soltar, vientres para acariciar, limites por olvidar, bordes que saltar, vidas que arruinar, ¡guerras que ganar!. Personas que amar y otras por olvidar.
Noches para dormir y sueños que compartir, al final lo único que me falta por retratar es esa sonrisa con la que me despiertas todos los días.
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