Entonces me vi a mi mismo frente a una ventana, y me vi reflejado en la lluvia de la mañana. Olvidado por los fieles, no recibía mas destino que el olvido. Los animales eran crueles conmigo.
Tirado sobre otros olvidados, ya nada nos hacia caso. En un intento desesperado me vi reflejado en otra ventana, y me vi reflejado dentro de mi casa.
Ahogado por la lluvia desperté de aquella ilusión, en la calle, olvidado seguía yo.
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